
Hasta nunca 'Crónicas...'
Nuestro otro crítico favorito, Pérez de Albéñiz, se despide de Crónicas Marcianas, de una manera muy particular:
"(..)"Tiene mucho ritmo", decían sus defensores. Pero no era cierto. Tenía mucho ruido, mucho 'freak', mucho griterío, mucho exhibicionista... El ritmo es otra cosa. Tuvo que llegar 'Buenafuente' para que pudiéramos darnos cuenta de lo que es el ritmo en un 'late night'... y de lo malo que era 'Crónicas Marcianas'."
Buenafuente se inspira en el tipo de televisión inteligente de norteamérica y Sarda parece hacerlo en los programas cutres sudamericanos.
Esperemos que no vuelva más, aunque supongo que con lo acil que es hacer telebasura, tarde o temprano saldra algún otro basurero.
Nos guste o no, Crónicas ha marcado un hito en la historia de la televisión nacional, y Sardá pasará a la historia como el señor que pudo irse por su propia voluntad de la tele, cuando su programa era un éxito.
Dudo mucho que veamos en corto plazo a alguien capaz de mantener en antena, con altos niveles de audiencia (siendo líder casi todo el tiempo), un programa y dejarlo cuando quiere y como quiere.
Y no sé a qué programas cutres de la tele sudamericana te refieres, Jaime, porque casi todos son copias de otros norteamericanos que han sido pioneros en cierta forma de entender la televisión.
Eso sí, me gustaría que me dijeses qué estilo de presentador americano quiere imitar Buenafuente, porque por aquí no hay nadie que llegue ni a la suela del zapato de los presentadores estrella norteamericanos, ni en carisma, ni en ritmo, ni en agudeza. Y ya que estamos, dime también el modelo de programa del otro lado del Atlántico que sigue este señor, a quien antes que canta un gallo veo yéndose irremediablemente hacia lo freak si quiere seguir en la parrilla.
El ejemplo de Sardá lo deberían de seguir muchas de nuestras glorias de la pequeña pantalla, es mejor irse con laureles que por la puerta pequeña. Al fin y al cabo, ninguno morirá de hambre y hay que quedar en buen lugar en la historia de los medios, sin episodios patéticos al final de una carrera.
"Freak" es gentuza para mí, lo asocio a eso, es un estilo de vida y sé muy bien lo que es y mucho antes de leerlo en la Wikipedia. Luego lo siento mucho pero para hacer esa mierda de televisión es preferible leer un libro, justo lo que he venido haciendo.
Es evidente que no conoces a Buenafuente. Ha estado años haciendo ese tipo de programa sin necesitar tetas, culos, gays y famosillos de tres al cuarto. Todo es posible, pero tendria que cambiar mucho para caer en ese juego. Antes que eso abandonará
Jaime,
Sí que conozco a Buenafuente, vivo en Catalunya, así que he intentado verlo alguna que otra vez. Pero no había caso: en cuanto pasaba el monólogo (esos que luego comercializó, pisándoles las ventas a los verdaderos escritores profesionales, a los verdaderos creadores de literatura) en casa se alzaba un coro pidiendo que sacasen al bodrio, por catalán que fuese. Pero claro, nosotros somos todos unos marginales adictos a la 33, en el terreno autonómico, a sus foros, sus programas de noticias comentadas en el late night y estos seres que van de intelectuales sin serlo no nos atraen.
En cuanto a Crónicas... veremos si alguien los iguala, si alguien aguanta ocho años haciendo un show que guste a la audiencia... Y veremos también cuantos presentadores pasan a la historia por haberse retirado en el sumum de su gloria. El que iguale a Crónicas y a Sardá que hable, los demás sólo serán autores de productos fallidos, como ha habido tantos en los últimos años. Nunca me gustó el programa, no lo he seguido, pero al César lo que es del César, y Sardá y los creadores de Crónicas hasta hoy son los césares de la tele en un horario casi impracticable.
Y espero que cuando hablan de apagar la tele (algo que estoy convencida pocos, muy pocos, hacen realmente) y leer se refieran a leer a escritores, no a estrellas mediáticas que usan su fama para un intrusismo doblemente condenable porque quitan el pan a los profesionales de las letras y porque deforman el gusto del público. Que hay una diferencia más que notable entre leer "el último de Buenafuente" y leer a cualquier otro de los notables escritores que hay en este país y que la mayoría de la gente desconoce porque están abducidos por las estrellas de la pantalla.
Y Jaime... sigo esperando que me des el nombre de los presentadores americanos a los que es comparable Buenafuente, que me digas el nombre de los latenight shows cuyo formato pretende imitar, porque como me puedo jactar de conocer muy bien la tele americana... por mucho que me esfuerzo no encuentro ningún parecido con nadie. A menos que quieras reconocer que es una copia mala (como con mucho o con poco tonner) de algún show de reconocida fama... y un intento impotente de parecerse a algún presentador conocido y con carrerón a sus espaldas.
Dije que se inspira, no que imite ni que haga lo mismo (no voy a hablar de quien tiene más o menos nivel, ya que eso depende del caracter y la cultura de cada sitio).
En todo caso, parecen impresionarte más los éxitos aquellos que consiguen un mimetismo absoluto con la televisión más vulgar y zafia que aquellos que, de mejor o peor manera tienen como referente a un tipo de tv de calidad.
También resulta paradójico que hables de la gloria de Sardá, de los años que ha aguantado haciendo algo que gusta a la audiencia... y entonces te quejes del intrusismo de alguien que hace libros que gustan a un conjunto de lectores... una polémica que, por cierto, me parece absurda. El que iguale o supere a un escritor mediático que hable, los demás sólo serán autores de productos fallidos.
El gusto del público ya está deformado por bazofias como CM, Salsas rosas, revistas del corazón, de deportes, de motor... un libro tendria que ser la menor de tus preocupaciones.
Jaime,
No creo que un programa de televisión forme ni deforme a nadie. Para formarse están los coles, los institutos, las familias, las facultades; para deformarse basta con tener la voluntad de hacerlo y sobran excusas en la calle, en los kioskos, en las paradas de autobús, en todas partes.
Yo tengo un vecino muy, muy culto a la hora de escoger programas de televisión, pero el muy asqueroso luego no sólo se compra todas las guarradas que puede en las librerías, kioskos y demás, sino que se dedica a esperarnos a las vecinas para mostrarnos la foto de la "mujer con las tetas más grandes del mundo" y otras lindezas, cuando no nos pica con una peli X en la mano para que lo dejemos verla porque se le estropeó el DVD o el video (y supongo que también el reproductor de alguno de sus varios ordenadores). Cuéntame ahora que la tele estropea y me pego un jartón de reir que no veas.
Y sí, puede que Buenafuente copie el estilismo de algún conocido presentador americano, porque de tener parecida alguna corbata no ha pasado ni podrá pasar nunca.
No entiendo la comparación entre el intrusismo laboral de los escritores mediáticos y el éxito de Sardá. Sardá llegó a número uno haciendo lo que sabe, lo que es su profesión desde siempre: entretener.
Y te recuerdo que Buenafuente no sólo borró de las listas de ventas a las plumas mediocres (que las hay) sino a muchas primeras plumas de este país, que mucha gente no sabe ni que existen porque cuando vienen las ferias del libro van a comprar "el último de..." sencillamente porque se los meten por las narices mañana, tarde y noche.
Veo que encaminas el diálogo a saber si fue primero el huevo o la gallina, en el mundo audiovisual y más en un país como España, donde ni siquiera hay un canon que grave los aparatos de tele que tienes en casa, este dilema no existe. El telespectador conecta libremente el aparato, escoge libremente lo que quiere ver, y por lo tanto es quien decide la parrilla de programación de cada canal.
De Sardá podrán hablar (como personaje de la tele, evidentemente) quienes como mínimo lo igualen en éxito y años en pantalla. Por qué su programa resulta, por qué tantos otros han quedado por el camino me parece más un tema de "sociología del espectáculo" (disciplina que no existe, aún) que de ética porque los programas son productos y si la gente los acepta no es culpa de quien los produce, los idea, los protagoniza.
Y los libros siempre serán mi mayor preocupación porque los compro, los leo, los releo y me interesa que la calidad siga en alza, no encontrarme con tantos autores y obras descatalogados por la presión del mercado, un mercado cada día más contaminado.
Gipi, usas argumentos un tanto curiosos.
Sardá es bueno, y a las audiencias y el tiempo que ha estado liderando el share te aferras para afirmarlo. Un ejemplo de la profesión.
Buenafuente es malo. Un falso escritor, que le quita el pan de la boca a los buenos, porque vende libros deformando el gusto de los lectores.
Sardá no deforma el gusto de los lectores, es bueno, mientras que Buenafuente, el falso escritor, es aburrido en la tele.
¿Te acuerdas de cómo eran los primeros programas de Sardá?. ¿Crees que ha mantenido el mismo formato todos estos años?. ¿No crees que los últimos programas se parecen más a Esta noche cruzamos el Missisipi que al Crónicas Marcianas de Galindo?.
¿Por qué Buenafuente es un falso escritor?. ¿No escribe?. ¿No le publican libros?. ¿Acaso no los vende con éxito?. ¿Acaso no le gustan a los lectores?. ¿Buenafuente deforma el gusto de los lectores y Sardá no?. ¿Se supone que es un genio de la comunicación (Sardá) por acabar haciendo una copia del programa de Pepe Navarro para conseguir mantenerse en antena?.
Muchas preguntas que no necesitan respuestas, Gipi.
Cuando dije "Sardá no deforma el gusto de los lectores" quise decir "de los espectadores"...
Vamos a ver, Krusk, yo no me acuerdo ni de los primeros ni de los últimos programas de Sardá porque jamás lo seguí. Lo analizo y juzgo de acuerdo al éxito obtenido en un medio con unas reglas muy especiales de juego. Para mí la tele no es una herramienta de formación, es un medio para entretener y nada más, puede que para informar, y en algún caso para formar, pero esto sería un plus que se puede poner o no.
Para mí Buenafuente es un mediocre, y sí intenté ver sus programas. Lo considero un peligro porque deforma los gustos, las tendencias, de algo que es un arte: la literatura. Un arte con muchos siglos de darnos excelentes obras, excelentes escritores, y del que intentan vivir personas que sí que podrían agregar algo a la formación de quienes lo lean, a su imaginación, a su cultura, a su ética.
Te aclaro que jamás ví a Pepe Navarro, porque sencillamente porque no me gustan este tipo de programas, tiro más alto y si me lees en los hilos te darás cuenta de lo ridículo que suena que pienses que yo puedo haber seguido, seguir o llegar a seguir a personajes como Navarro, Sardá, Buenafuente, aunque a los dos primeros da cierta gloria verlos, porque bien puestos están.
Todo mi análisis se basa en que hay un señor que en un determinado medio presentó un producto que resultó un éxito durante ocho años, ni más ni menos. Que el otro va de flor en flor tratando de llenarse las arcas y que tiene el morro de invadir el terreno de un señor arte como es la literatura. Porqué no se mete a peluquero, porque teme que si corta el pelo como escribe lo bañen en brea y lo emplumen ¿no?
Creo que he intentado responderte y espero haber logrado que dejes de hacer el ridículo suponiéndome gustos y adicciones que no tengo y que todo el mundo en este blog sabe que no tengo.
Y por si acaso te lo repito: Buenafuente es un mediocre, lo era ya en la tele catalana (cuando yo intenté verlo), lo sigue siendo a nivel nacional y la gente lo verá sólo por aburrimiento o por ese extraño chauvinismo que nos lleva a preferir el pobre producto nacional al bueno e importado.
Gipi, lamento mucho tus formas. No entiendo el tono de tu respuesta, en el que ofendes gratuitamente, cuando lo único que he hecho es decirte "no estoy deacuerdo contigo".
Creía que tenías otro nivel.
Ahí te quedas discutiendo tú sola... a ver cómo te lo montas sin hacer el ridículo. Y no, no tienes razón...
Krusk,
Entras al blog, pones dos post y en los dos me agredes, yo de masoca no tengo un pelo.
Gipi, búscate una biblioteca de esas que tanto te gustan y piérdete en ella.
Tonterías las justas, que aquí no estamos para aguantar neuras de nadie.
Por cierto, como si es el primer mensaje, que no post que pongo. Post, efectivamente llevo dos, y tú ninguno, y no entiendo como puedes usar ese argumento infantil, y luego decir que hago el ridículo.
Por cierto, que dices que hago el ridículo por presuponer que veías crónicas marcianas. Pues sí, pensé que cuando opinabas lo hacías con conocimiento de causa. Tu criterio para demostrar respeto por las opiniones es lamentable.
Según la RAE, un bocazas es una "persona que habla más de lo que aconseja la discreción".
Que te den morcilla, bocazas.
Mira Krusk, me encanta que te retrates solo. Yo hablo de los programas de televisión en tanto productos, para mí lo son. De la misma forma en que hablo de los sopicaldos como productos sin haberlos probado en mi vida.
Y sigue por este camino, me da un gustazo ver que te has quitado la careta. ¿Qué pasa? ¿Eres guionista de Mis adorables, de Buenafuente, o algo así?
Lo que sí eres es ordinario, ordinariazo, tío.
Y yo seguiré opinando de los productos televisivos tanto como me de la gana o como deba de hacer. Si me tuviese que tragar toda la mi... que dan por aquí en lugar de analizar los resultados terminaba tan genial como tú.
Y no hagas barbacoas en pleno bosque que te puedes llevar una sorpresa.
¿Ordinario? claro que soy ordinario, lo que no soy es tu tío, gracias a Dios, ni extraordinariamente megalómano como tú aparentas ser... Tus intervenciones, Gipi, rayan en lo cómico sin llegar a serlo, porque en el fondo (no demasiado en el fondo) son tristes y patéticas, dignos de una persona prepotente y trastornada, como a todas luces parece ser tu caso.
Opina lo que quieras, errar es gratis. Lo que me resulta patológico es que consideres ataques a tu persona el hecho de que alguien demuestre tener una opinión diferente a tí. No sé de dónde sacas esos aires dictatoriales (descendiente de un dictador, ¿quizá?, los genes podrían dar una explicación a esto). Tengo una mala noticia (como dice la canción): aquí, la gente no sólo tiene libertad de opinión, sino que además, va a ser complicado que todos estén deacuerdo contigo, máxime cuando opinas de lo que no conoces.
Te reto, te reto dos veces, a que cites literalmente el texto en el que te agredo antes de venir con la pantomima de "Entras al blog, pones dos post y en los dos me agredes", necia.
Ya que comentas eso de analizar resultados, ...
Buenafuente, ese que según tú va de flor en flor, ha estado fácilmente cinco años (o más) haciendo un programa, no ya de éxito en Cataluña, más bien arrasaba en el share semana a semana. Pues bien, Sardá en catalunya se comía los mocos (espero no haber herido tu sensibilidad con una expresión tan vulgar) por culpa de Buenafuente. Y sí, en la televisión también también se puede hacer arte, cretina. Evidentemente para que sea así detrás de la pantalla tiene que haber un artista. Ni Sardá ni Buenafuente creo que lo sean, pues su campo es el entretenimiento, el mismo que ha tratado Buenafuente en sus libros. ¡OH!, ahora resulta que los libros también pueden servir como mero entretenimiento. Siento que lo hayas tenido que descubrir así, quizá debieras buscar un libro de autoayuda, artístico, eso sí, para poder superar la crisis, al menos una de las crisis que debes estar padeciendo.
"Y sigue por este camino, me da un gustazo ver que te has quitado la careta. ¿Qué pasa? ¿Eres guionista de Mis adorables, de Buenafuente, o algo así?"
¿No se te ha ocurrido nada mejor?... Podrías recurrir a ese ingenio tuyo que te lleva a cargar de subjetividad lo que se supone que es un análisis en base unos datos objetivos... Tu subjetividad, sinceramente, igual que la mía, no sirve para dar lecciones a nadie, y es muy probable que a la mayoría de la gente piense que no vale el ancho de banda que ocupa, menos aún cuando pretendes imponer tu triste opinión, y digo triste por el prepotente acompañamiento que lleva.
Por cierto... la morcilla, por mí te la pueden administrar cruda, bocazas.
Juajuasjuás. Si la audiencia de Buenafuente la constituyen personajillos como tú... que lo guisen con coles y castañas.
Ole ahí, con coles y castañas... como diría el señor Cela, váyase usted a la mierda.
Gracias.
Madre mía, se me está pegando tu torpeza... evidentemente el que es famoso por su "a la mierda, váyase usted a la mierda", es el cineasta Fernando Fernán Gómez.
Pues eso, a la mierda.
"¿Ordinario? claro que soy ordinario, lo que no soy es tu tío, gracias a Dios, ni extraordinariamente megalómano como tú aparentas ser... Tus intervenciones, Gipi, rayan en lo cómico sin llegar a serlo, porque en el fondo (no demasiado en el fondo) son tristes y patéticas, dignos de una persona prepotente y trastornada, como a todas luces parece ser tu caso.
Opina lo que quieras, errar es gratis. Lo que me resulta patológico es que consideres ataques a tu persona el hecho de que alguien demuestre tener una opinión diferente a tí. No sé de dónde sacas esos aires dictatoriales (descendiente de un dictador, ¿quizá?, los genes podrían dar una explicación a esto). Tengo una mala noticia (como dice la canción): aquí, la gente no sólo tiene libertad de opinión, sino que además, va a ser complicado que todos estén deacuerdo contigo, máxime cuando opinas de lo que no conoces."
Ja, ja, ja... Lo has clavado Krusk :) Certero diagnóstico, sí señor
Anda, Neo, a ver si al menos eres un pelín original. Si soy descendiente de dictador y me juzgas arbitraria ve pensando... ve pensando... a qué dictador atribuirás mis genes, que no hay tantos por aquí con descendientes femeninas que entretengan el tiempo. Y me atrevería a decir que a más de una la gente como tú y como algún otro, le cae tan bien como una patada en la espinilla.
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